A fines del Siglo XIX y principios del XX, el Medio Ambiente adquiere fundamental importancia a nivel mundial a causa de los evidentes desequilibrios ecológicos que se manifiestan en las distintas partes del mundo, como consecuencia de la contaminación generada, principalmente, por el proceso de producción que abre la Revolución Industrial.

Este factor, hasta hoy día, es uno de los principales causales de la contaminación, que repercute directamente en el calentamiento global y la rápida degradación del ambiente, lo que planteó necesario protegerlo de forma jurídica, dando comienzo al debate sobre el Derecho Ambiental Internacional (DAI)

Si bien el DAI obtiene marco legal en 1972 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano (CNUMH), cuando se asumen las primeras responsabilidades medio ambientales a nivel internacional, esté terminará de conformarse en 1992 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (CNUMA), donde se establecen los siete “Principios Generales de Derecho Internacional del Ambiente” y se conforma, entre otras cosas, el Programa 21, definido como una agenda de acción para promover el Desarrollo Sostenible, y desde donde se abordan los problemas más urgentes, procurando preparar al mundo para los retos de los próximos años.

El 2017 y como parte de esta agenda se trabajó el turismo sostenible, definido por la Organización Mundial de Turismo como “El turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas.”

Trabajar sobre este aspecto fue importante porque el turismo ha sido históricamente considerado como un eficiente motor del desarrollo económico, capaz de generar empleo, modernizar la infraestructura de las ciudades e impulsar al desarrollo de nuevas actividades productivas.

Una caracterización positiva, siempre y cuando exista un equilibrio de las actividades con el “ecosistema” local. Quienes han tenido la posibilidad de viajar por nuestro país, pueden dar cuenta que la explotación turística, sobre todo en localidades del norte argentino, han tenido impactos negativos en el medio ambiente, así también en la cultura de las comunidades donde este tipo de explotación no ha sido regulada.

De allí que surge la necesidad trabajar el turismo desde una perspectiva de integración y compromiso ya sea desde la perspectiva económica, política, social, cultural y medioambiental.

En Argentina

Es a partir del año 2004 que en Argentina se comienza a trabajar el Turismo Sostenible a partir de lo que se denominó Turismo Rural, al que la Lic. Marina Guastavino, Coordinadora Nacional de Transferencia y Extensión del INTA, definió como “una de las estrategias dinamizadoras del desarrollo territorial”.

El INTA de hecho, ha sido una de las primeras instituciones que ha incentivado, capacitado y brindado herramientas para crear proyectos asociativos destinados a fortalecer y difundir las propuestas, productos, servicios y actividades de cada región.

Sin embargo, recién en los últimos años, y desde el Gobierno Nacional se han establecido políticas concretas para favorecer y estimular su desarrollo, como también proyectos y programas que tiene por objetivo, además de posicionar a la Argentina como destino turístico más importante de la región, favorecer al desarrollo de las economías regionales.

Como hacerlo? A partir de la revalorización de nuestro patrimonio y cultura. Sí,  tan simple como compleja, esta es la estrategia turística, que ahora es apoyada por el Estado a través de medidas concretas, pero ciertamente trabajadas con anterioridad por el sector privado e instituciones intermedias.

En Azul

En consonancia con lo que venimos hablando, el avance y crecimiento del turismo en nuestra ciudad se ha dado fundamentalmente a partir del arte, la historia y el patrimonio cultural.

Actualmente una de las actividades más importantes y características en este sentido, es el “Festival Cervantino”, que año a año atrae a turistas y artistas de distintas partes del país y el resto del mundo, para participar de las actividades propuestas.

También y tal como se expone en la nota realizada a Toqui Carlomagno, nuestra ciudad cuenta con un gran potencial y riqueza cultural, como museos, espacios públicos, obras arquitectónicas, fiestas y festivales, entre otros, los cuales se ha propuesto revalorizar a través de su programa “Turismo y Cultura”.

Los fondos APC, a cargo de la Asociación Española de Socorros Mutuos de Azul, también han venido a contribuir y fortalecer a este sector al apoyar emprendimientos destinados a brindar nuevos productos y/o servicios, así como a generar nuevos espacios que fortalezcan y aporten a la caracterización y cultura de nuestra ciudad. Algunos de estos proyectos son: Experimenta Azul, Mi Quijote, Soy Periodista, Casa Tradicionalista, Habitar la Ciudad, entre otros.

Estos son solo algunos de los proyectos que se están desarrollando en la actualidad y que se suman a tantos otros que desde hace años, a conciencia o no, vienen trabajando el Turismo Sostenible en Azul, desde la revalorización de nuestra ciudad.

Estamos orgullosos de continuar conociendo y presentando nuevos proyectos que creen, confían, y pujan hacia delante para generar nuevos espacios y servicios, que tanto necesita Azul. Por esta razón, consideramos necesario que desde el sector político se adopte un compromiso, así como una actitud proactiva hacia el sector. Si bien año a año se continúa registrando un crecimiento en esta área de desarrollo, fundamentalmente por las acciones que lleva adelante el sector priovado, ciertamente la evolución sería significativa con medidas que lo acompañen; que definitivamente repercutirían de forma positiva en otras áreas productivas de la ciudad.