El consumo, según la CAME ha sido irregular considerando que tuvo un inicio flojo que mejoró durante la segunda quincena. Aún así las mediciones registraron una caída del 2,5%, en comparación a las mediciones del pasado año.

Por otro lado, la iniciativa de “precios transparentes” generó una incertidumbre respecto a la evolución de los importes y las cuotas, que dio un impulso a las ventas de bienes durables, como por ejemplo el rubro de electrodomésticos que fue el más perjudicado durante el 2016 con una baja anual de -14.1%. A pesar de la mejoría la demanda sigue siendo menor.

Los profesionales de la CAME han manifestado además que la evolución de las ventas ha sido heterogénea en las provincias, con excepción de las ciudades fronterizas donde los argentinos han decidido comprar fuera del país.

Aunque la estrategia de los comercios sigue caracterizada por las ofertas, descuentos y liquidaciones, no ha dado iguales resultados en ventas y rendimiento a los comercios, fundamentalmente porque no todos cuentan con un resto financiero para sostener el ritmo de las rebajas.