Desde la Came se viene realizando de manera mensual una encuesta destinada a medir la evolución de las ventas a nivel nacional. A partir de ella es que se pudo registrar el pasado diciembre una baja del 5,4 % en las ventas minoristas, cifra positiva comparada con el 7%, que fue el registro anual. Si bien el mes de diciembre manifestó un crecimiento en la actividad económica a partir de la segunda quincena, fue a razón de la navidad, las fiestas de fin de año, las importantes promociones que implementaron los comercios para estimular el consumo y por supuesto, el cobro de los bonos de jubilados, el aguinaldo y el programa Ahora 18.

La baja generalizada en las ventas,  son la consecuencia de una situación política y económica en crisis a  nivel nacional, y que a partir de lo evaluado por la Confederación, repercute de manera negativa en el sector a causa de la pérdida del poder adquisitivo de las familias, las tasas de inflación y el desempleo, que condujeron a una reducción significativa del consumo interno.

Más allá de observar que durante el 2016 la demanda se caracterizó por ser débil, la  Came también informa que, “en aquellos segmentos en mejor situación de ingresos hubo mucho desvío hacia mercados como Chile, Paraguay, Brasil o Miami, que ofrecían mejores precios”.

Si bien los datos de este último mes fueron positivos, la tendencia con la que venían trabajando los comerciantes, llevó a que la inversión en mercadería sea menor y, como consecuencia, queden sin stock durante el único mes donde la actividad comercial estuvo en alza.

Si bien desde el Centro Empresario no se cuenta con datos estadísticos concretos sobre la actividad comercial de la ciudad, de acuerdo al contacto con los socios y el diálogo constante que se mantiene con ellos, se puede afirmar que los comerciantes de Azul se ven reflejados en los números arrojados por dicho estudio.

Dardo López, actual presidente de la comisión del Centro Empresario de Azul comenta que el único rubro que se benefició durante el mes de diciembre fue juguetería y librería, con una caída notable en electrodomésticos e indumentaria, lo que marca claramente una tendencia en el consumo de ese mes.  

En cuanto a su perspectiva futura para este 2017 manifiesta que “tenemos por delante dos meses muy difíciles”, refiriendo a la pérdida de consumo que se da en periodo vacacional y como consecuencia de no haber logrado aún en Azul una “explosión” turística. Así mismo considera que después de enero y febrero “lógicamente” la actividad empieza a normalizarse con los gastos que implica el comienzo del ciclo lectivo y la rutina.